Porno hardcore y degeneración anal

No hace falta ser muy observador para darse cuenta; las prácticas sexuales de moda en el porno son cada vez más extremas. Lo que hace años impactaba ahora se ha convertido en normal.

Existe una visible competencia entre las productoras de porno hardcore por ofrecer cada vez un contenido cada vez más fuerte y llamativo. Ahora, para destacar en el porno extremo no vale solo con desearlo, también es necesario contar una resistencia física extraordinaria. Este proceso está afectando también al porno mainstream, que tiende a elevar sus estándares de intensidad para adaptarse a la nueva corriente y no resultar excesivamente light.

En el otro lado del escenario tenemos a las actrices. Sus carreras en productoras puramente hardcore como Legal Porno son muy cortas, el desgaste que experimentan en las escenas es demasiado intenso para convertirse en rutina. Como ejemplo, el caso de Tyla Wynn, que tras años de sexo anal ininterrumpido, con dobles penetraciones incluidas, no podía ir al baño de forma normal y debía recurrir al uso de enemas para evacuar.

Para ilustrar podemos ver los siguientes vídeos de la pornstar Adriana Chechik, una de las actrices que más escenas hardcore ha rodado en los últimos años. El trabajo soportado durante años es claramente observable. Nada menos que 680 películas porno tienen la culpa, la gran mayoría de ellas con escenas de sexo anal de mayor o menor intensidad.

Uno de sus primeros anales

Después de años de porno hardcore