John Holmes

John Holmes fue un actor porno nacido en 1944. Su nombre se mantendrá grabado a fuego en la historia pornográfica. Un auténtico pionero, con más de 2500 películas y una vida personal digna de un guion de cine negro.

John Holmes

Inicios

Tuvo una infancia difícil. Su padrastro era alcoholizo y le maltrataba. En su adolescencia, tras varias peleas con él, la situación se volvió insostenible y decidió escapar alistándose en el ejército. Años después volvió a la vida civil, contrajo matrimonio y encontró trabajo en una empresa envasadora de carne. Tenía que pasar a los contenedores de refrigeración constantemente y causa e ello sufrió varias neumonías.

De nuevo, en busca de empleo. Según cuenta la leyenda, mientras estaba en el baño de un club de naipes un fotógrafo se dio cuenta de su extraordinario tamaño y le comento la posibilidad de hacer mucho dinero con él. Su descomunal miembro le hizo probar suerte en revistas y videos porno clandestinos. Todavía sin el nombre de John Holmes pero asombrando a propios y extraños con un pene desproporcionadamente grande. Nunca se llegó a consenso sobre su tamaño, pero según las fuentes disponibles estaba entre 22 y 28 cm.

Gloria y éxito; el Rey del porno

El porno se popularizó en aquellos años por el lanzamiento de la mítica película Garganta Profunda (1972). Alcanzó el éxito interpretando a Johnny Wadd un año después; un investigador privado que a base de encanto, astucia y un buen pene resolvía todos los casos que le ponían por delante. Eran otros tiempos, un porno que a día de hoy sería considerado como muy ligero. No tan centrado en las penetraciones, con argumento y diálogos que se llevaban buenos minutos en cada película. John Holmes también sobresalía en este aspecto. Sus actuaciones eran bastante convincentes y se sentía cómodo en su faceta puramente interpretativa.

Se consolidó como el primer rey del porno. Rodó tanto con mujeres como con hombres, no desaprovecho ningún mercado. En la época se dijo que ganaba 3000 dólares por día de rodaje. No obstante, los problemas no tardaron demasiado en llegar. Su desmedido consumo de cocaína provoco que su rendimiento fuese disminuyendo con el paso de los rodajes, cada vez con peores erecciones y menos resistencia. Además, tuvo varios problemas con la justicia. Fue acusado de proxenetismo, trafico de drogas y de diversos fraudes.

Asesinatos de Wonderland y decadencia

En 1981 el actor se vio involucrado de lleno en los asesinatos de Wonderland. Todo empezó con el robo a la casa de Eddie Nash, un dueño de clubs y poderoso narcotraficante. John, que le conocía porque solía ir a su casa a comprar droga, estuvo en su domicilio en la mañana del ataque y dejó una de las puertas abiertas para que el robo se consumara. El resultado; la casa desvalijada y el guardaespaldas del magnate herido de bala. Nash sospecho desde el principio del actor, le interrogo y amenazo con matarle a él y a su familia si no le contaba todos los detalles del asalto.

La venganza fue ejecutada solo dos días después. Entraron en el domicilio de tres de los participantes en el robo. Les golpearon hasta la muerte con barras metálicas, dos mujeres que eran parejas de ellos recibieron la misma suerte. La huellas de John Holmes se encontraron en el lugar del crimen. El actor cayo en una espiral de ruina y miseria de la que jamás fue capaz de escapar. Completamente arruinado, pasó sus últimos días muy lejos del esplendor y la gloria de la que poco tiempo antes gozaba. En 1986 fue diagnosticado con el VIH y murió dos años después, con solo 43 años.


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