Raven Riley

Raven Riley es una ex-pornstar estadounidense nacida en 1986. Un caso muy particular, una verdadera adelantada a su tiempo. Muchos años antes de la invasión de amateurs que vive hoy el porno actual, y dentro de un contexto totalmente dominado por poderosas compañías, supo hacer que su nombre compitiese de tú a tú con la élite de la industria.

Raven Riley

La freelance del porno

Sus inicios se remontan a 2004. Durante un casting de modelos de bikini conoció a Jay Man, el que se convertiría en su socio y principal impulsor de su carrera. Juntos empezaron rodando algunas escenas para Amateur Facials, pero pronto idearon una mejor y sobre todo, mucho más lucrativa forma de negocio. En una clara demostración de visión empresarial crearon su propia compañía, Third Pentacle LLC. En cuestión de semanas diseñaron la página oficial de Raven Riley, ahora extinta, donde se dedicaron a grabar y publicar una ingente cantidad de material para disfrutar bajo suscripción.

Unos vídeos muy modestos con una clara vocación amateur; planos poco cuidados, mala iluminación y actuaciones que, en general, dejaban bastante que desear enfrentadas a la espectacularidad y rigores del porno industrial. Ahí reside gran parte del secreto de su éxito. Era un porno sencillo, sin pretensiones. Sexo que cualquiera podría grabar en casa como recordatorio de sus momentos de gloria. Más merito si cabe para aquella joven de 21 años porque alcanzó un éxito sin precedentes. Con una belleza particular, fruto de su ascendencia cherokee e italiana, y un físico natural de primer nivel corrió como la pólvora por los foros y plataformas de porno en streaming de la época. Vinieron para cubrir un nicho de gran potencial e inmensa demanda. Un win-win de manual que les llevó, en solo 8 meses, a recaudar 1 millón de dólares.

Llevando el género amateur a un nuevo nivel

La joven se dedicó en cuerpo y alma al buen funcionamiento de la página. Respondiendo a correos de sus fans más selectos, participando en foros y haciendo shows de webcam con habitualidad. Y por supuesto, produciendo una ingente cantidad de contenido, tanto galerías de fotos como vídeos. En 2007 se embarcaron con un nuevo proyecto. En un claro ejercicio creativo fusionaron dos géneros difícilmente compatibles. Sangre y semen. Cine de terror y porno.

La nueva productora se llamó Evil Motion Pictures y su primera película Succubus (2007). El resultado no resultó del todo satisfactorio, aunque por lo menos si original y entretenido. En la práctica resultó una película de serie B adornada con un buen puñado de escenas de sexo suaves y sobreproducidas. Muy al estilo de las grandes producciones de aquella época, por supuesto salvando las diferencias de presupuesto y estilo, como Pirates II: Stagnetti’s Revenge (2008).

Para concluir con esta bonita historia su última escena fue publicada en 2012 y la página oficial terminaría por dejar de servir contenido dos años después. Tanta fue la repercusión de aquella preciosa joven que en 2016 se publicaba un documental sobre su vida y obra. Titulado Skin in the Game: The Raven Riley Story y presentado en Festival de Cine Documental de New Haven en Connecticut. Un broche de oro para cerrar y dar la merecida importancia a una actriz que, en cuanto a litros de semen derramados, ocuparía un puesto honorifico en la historia del porno mundial.


Foto tomada en la Expo AVN 2008 por J Chang / CC BY

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